Marieluise fleisser
«Escribo para los que insisten en descubrir. Escribo para los que no se dejan engañar».
Marieluise Fleisser nació en Ingolstadt, Alemania, en 1901. Elfriede Jelinek dijo de ella que era «La mayor dramaturga [en lengua alemana] del siglo xx». Colaboró en el círculo de Brecht, pero no obtuvo un sólido reconocimiento literario como autora fundamental del siglo xx hasta la década de 1960, gracias a los jóvenes dramaturgos Rainer Werner Fassbinder y Franz Xaver Kroetz.
En el verano de 1926 conoció a Bertolt Brecht en Augsburgo, quien le propuso escribir Pioneros de Ingolstadt, que se representó en Berlín en 1929 y ocasionó uno de los mayores escándalos teatrales y políticos de la República de Weimar, además de una gran cesura a lo largo de la vida de Fleisser, que fue expulsada de su casa paterna y rompió todos los lazos con el mundo literario, incluidos el círculo de Brecht.
Aunque tuvo graves problemas económicos, un
intento de suicidio, y su literatura fue proscrita por el nacionalsocialismo, Fleisser no cejó en su empeño de escribir; su obra es amplia y abarca teatro, novela y cuento. La joya del club es su novela más significativa. Walter Benjamin reconoció desde el comienzo su prosa como un «medio artístico de primer orden». Con el tiempo, su figura alcanzó el lugar que merecía en el
canon de la literatura alemana. Murió en 1974 en el mismo pueblo que la vio nacer.
La joya del club
«Esta mujer enriquece nuestra literatura con el raro espectáculo de un orgullo provinciano imperturbable. Simplemente tiene la convicción de que en las provincias se viven experiencias que pueden competir con la gran vida de las metrópolis, es más, considera estas experiencias lo suficientemente importantes como para basar en ellas su persona y su autoría… El dialecto rebelde, que irrumpe desde dentro en el arte de la patria, es solo una cara de la habilidad lingüística que hay en estas novelas. También hay otra cara de la confusión: la confusión sin nombre con la que el habla vernácula se propone ascender en la escala social, hablar el «fino», el «elevado» alemán de las clases dominantes. Esta confusión, esta sencillez impostada se ha convertido aquí en un medio artístico de primer orden».
Walter Benjamin