Jiří Karásek
Jiří Karásek ze Lvovic fue un poeta, novelista, crítico, traductor y editor checo. Aunque su obra es vasta y poliédrica, está considerado como el mayor representante del simbolismo y el decadentismo en su país. Su trabajo como editor fue casi tan relevante como su labor literaria, sobre todo en lo que respecta a las revistas Moderní revue y Literární listy, donde reunió a los escritores más relevantes de la época, y Hlas sexualní menšiny (La voz de la minoría sexual), por la importancia que tuvo para la visibilidad del colectivo homosexual en los años 30 del siglo xx.
Gran admirador de Oscar Wilde (Karásek fue uno de los pocos escritores que manifestó públicamente su apoyo al escritor irlandés durante su proceso judicial), defendió que el arte debe cultivarse solo por el bien del arte en sí mismo y tiene que ser exonerado de cualquier inclinación colectiva. Karásek concebía la creación artística como una manifestación individualista, que solo puede atraer a un público limitado de almas afines. El férreo individualismo, la impronta aristocrática, la estética decadente y la presencia obsesiva de lo extraño son elementos centrales en todos sus escritos.
Fue un destacado poeta con obras como Sodoma (1895), Sexus necans (1897) y Endymion (1909), pero sus narraciones en prosa no son menos relevantes. Un alma gótica (1900) es sin duda su obra más reconocida, aunque no hay que olvidar la trilogía Romány tří magů, compuesta por las novelas Román Mandreda McMillena (1907), Scarabeus (1908) y Ganymedes (1925).
Un alma gótica
«Como muchos modernistas antes que él, Karásek se siente a la vez fascinado y repelido por su tiempo y por la ciudad en la que vive. A todo ello aporta su perspectiva decadentista. Sumerge a sí mismo y a su lector en el paraíso artificial que Jean Pierrot consideraba un atributo definitorio de la imaginación decadente. Con Un alma gótica, Karásek deja su propio sello, a la vez claramente checo y genéricamente decadentista, en la confederación de degenerados, dandis y soñadores que poblaron el fin de siècle».
Jonathan Stone
«Para Karásek, como para Wilde y los decadentes europeos, estética y homosexualidad iban de la mano, garantes de la libertad individual frente a la tiranía del nacionalismo y la moral burguesa».
Alfred Thomas
Manfred macmillen
«Si bien sus rasgos esenciales ya se encuentran en obras anteriores, la primera aparición del personaje del mago o brujo como tal en la literatura checa se da en La historia de tres magos de Karásek, donde adopta la figura del dandi».
Daniela Hodrová
«Karásek recrea la historia de amor entre un joven pasivo y afeminado y un hombre demoníaco que lo somete con poderes mágicos. La idea de convertir a uno de los miembros de la pareja en mago permitió al autor hacer uso de las tradiciones clásica y católica, además de su gusto por otras tradiciones culturales y espirituales».
Martin C. Putna
SCARABAEUS
«Más que un simple repertorio de motivos decadentes, Scarabaeus se erige como el drama de un triángulo homoerótico en el que el autor utiliza la ficción para ejecutar lo imposible y dotar al deseo de un significado trascendente».
Roar Lishaugen
«Con Scarabaeus, Karásek se aleja de la decadencia estática de sus obras anteriores para crear un mundo subjetivo de sueño y ficción, marcado por el neorromanticismo y rasgos de la prosa gótica, con una trama mucho más consolidadas».
Luboš Merhaut